Mostrando entradas con la etiqueta Daniel Day Lewis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Daniel Day Lewis. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de enero de 2013

Lincoln

El Lincoln perpetrado por Spielberg continúa la senda que inició con War Horse, su última película, una mirada amable pero con un nuevo matiz que sigue una clara línea marcada por el patriotismo más rancio hacia uno de los personajes históricos más importantes de Estados Unidos. Su visión no aporta nada más que seguir alimentando el mito. Una oda a Lincoln, a su país y a su historia. Una palmadita en la espalda a la tierra de las oportunidades y del sueño americano.

Porque en esta hagiografía sin tapujos no hay espíritu crítico. Spielberg es el rapsoda y Lincoln el héroe de las grandes y nobles gestas. Un Lincoln que más bien parece el abuelo cebolleta al que todos aplauden sus batallitas que un político rodeado de tiburones. El abolicionismo por bandera, la libertad de todos los hombres y los mismos derechos ante la justicia son los únicos motivos que mueven al decimosexto presidente y sus acólitos a convencer a republicanos y demócratas para aprobar la famosa enmienda. Sus convicciones morales, no hay más. He aquí el peligro cuando se tiene poder y capacidad para llegar a mucha gente, que cuentes la historia que te interese. Y faltes a la verdad.

Spielberg olvida intencionadamente cuáles eran el resto de causas que movieron a Lincoln a impulsar la decimotercera enmienda y, lo que es peor, condiciona al espectador a tener un razonamiento simplista: la guerra entre el norte y el sur se debió a que los negros vivían en la esclavitud. No hay rastro de los intereses económicos del norte, potencia industrial, que impuso a las manufacturas europeas, que eran productos más competitivos, unos aranceles que perjudicaron al sur, principal cliente de Europa. Además, al liberar a los esclavos del sur, el norte, con una industria en expansión, obtenía un excelente caldo de cultivo para contratar mano de obra barata y sin ningún tipo de derechos laborales. Spielberg se desentiende de que uno de los principales motivos fue éste, el económico, de cómo dos modelos bien distintos chocaron frontalmente hasta desencadenar la guerra. Y es que además, si fuera la única razón, la población negra hubiera vivido en las mismas condiciones que la blanca después de la aprobación de la enmienda, pues se presupone aprobada por una sociedad preparada, con una mentalidad preparada, cuando sabemos que no era tal. No fue hasta cien años después, con la Ley de Derechos Civiles de 1964 cuando podemos hablar de igualdad social entre negros y blancos. Es decir, cuando la sociedad americana estuvo preparada mentalmente para aceptar tal paridad.

De todo esto Spielberg reniega para presentarnos un Lincoln manipulado, parcial, un panegírico dirigido a una sociedad autocomplaciente y poco crítica con su país, su historia y su gobierno. Una película en la que las interpretaciones de Day-Lewis, Sally Field o Tommy Lee Jones quedan eclipsadas por la versión oficial de los hechos, por el panfleto. En definitiva, una película hecha para ganar el oscar pero que falla estrepitosamente en su acercamiento a los hechos y a la figura histórica.

Daniel Day-Lewis es Abraham Lincoln
Tommy Lee Jones es Thaddeus Stevens
Sally Field es Mary Todd Lincoln

David Strathairn es William Seward

lunes, 16 de julio de 2012

Pete Postlethwaite

Postlethwaite murió hace ya casi dos años. Tuve la tentación de escribir una entrada sobre su carrera en ese momento pero decidí dejarla para otra ocasión, porque el objetivo del blog no es el de convertirse en un obituario, ni tampoco me gusta esa costumbre de ensalzar los méritos de la gente cuando se muere, como si no los mereciera en vida, o tal vez  no, y es que realmente somos así y nos ponemos muy dignos y tendemos a mitificar la figura de cualquiera. 

La primera película en la que Postlethwaite llamó la atención fue en En el nombre del padre (1993, Jim Sheridan), con una  interpretación entrañable de Giuseppe Conlon, el padre de Gerry (Daniel Day-Lewis), un hombre íntegro y formado, respetado por todos los reclusos, y que intenta llevar por el buen camino a su díscolo hijo. 

Aunque tenía una carrera bien asentada en el panorama británico, la película le abrió las puertas a papeles de mayor relevancia en un mercado americano en el que había hecho acto de presencia de manera esporádica. De este modo, se hizo con el personaje de Kobayashi, personaje de especial importancia en la película Sospechosos Habituales (Bryan Singer, 1995). 

Poco después, Steven Spielberg se fijó en sus rasgos curtidos y pose de villano para interpretar en El Mundo Perdido (1997) a Ronald Tembo, un experto cazador cuyo objetivo es acabar con el tiranosaurio que campa a sus anchas en la isla de Sorna. Volvió a repetir a las órdenes de Spielberg ese mismo año con una película completamente diferente, Amistad, la historia de unos esclavos negros que se amotinan del barco en el que eran transportado hacia los Estados Unidos y donde son juzgados. Precisamente fue Postlethwaite quien interpretó a William S. Holabird, el fiscal encargado de defender los intereses del gobierno estadounidense durante la causa.

Una de sus últimas intervenciones fue en Furia de Titanes (Louis Leterrier, 2010), donde dio vida a Dictis, un humilde pescador que encuentra el ataúd a la deriva que guarda al bebé Perseo, por lo que decide recogerlo convirtiéndose así en el padre adpotivo del héroe griego. De este modo concluyó la carrera de este actor británico que, según Spielberg, era "el mejor actor del mundo". Sin duda era un gran actor pero, volviendo a lo que comentaba al inicio de la entrada, Spielberg lo dijo a toro pasado, una vez había muerto, y no vi que dijera lo mismo antes de morir. Además, resultaría grotesco decirlo después de haber dirigido a gente como Robert Shaw, Liam Neeson, Anthony Hopkins o Sean Connery que, con todos los respetos para el bueno de Postlethwaite, son de otro planeta.

Filmografía seleccionada:

Con Sofía Loren en Venecia, 2002.



Con Daniel Day Lewis en En el nombre del Padre

Con Richard Attenborough en 2007
Interpretando a El Rey Lear en 2008

jueves, 28 de octubre de 2010

Jim Sheridan

Jim Sheridan (izq) y Daniel Day Lewis, en el rodaje de "En el nombre del padre"
El prestigio del director dublinés Jim Sheridan es debido a una escasa filmografía, pero de una calidad indiscutible, que inició allá por 1989 con la película Mi pie izquierdo. En ella contaba la vida de un conocido pintor que padecía una parálisis cerebral por la cual sólo podía utilizar, como el nombre de la película indica, su pie izquierdo. El papel cayó en manos de Daniel Day-Lewis, con el que formó un tándem magistral plasmado en dos películas más: En el nombre del padre (1993) y The Boxer (1997).

Estas dos películas coinciden en un mismo contexto, una Irlanda en la que el IRA campa a sus anchas y se encuentra más poderoso. En la primera,  Day Lewis interpreta a Gerry Conlon, uno de los "Cuatro de Guildford", condenados injustamente a más de quince años de cárcel por un atentado en el que murieron cinco personas. En The Boxer, esta vez el personaje principal, de nombre "Danny Boy" Flynn, es un antiguo miembro del IRA que, tras cumplir una condena, intenta por todos los medios rehacer su vida al margen de cualquier actividad delictiva y abriendo una escuela de boxeo.

Por norma general, su cine aborda una temática social exenta de cualquier tipo de intentos de manipulación hacia el espectador, como podríamos ver en otras películas semejantes, como El viento que agita la cebada (2006), de Ken Loach, mostrando hechos contrastados y sin caer en maniqueísmos baratos que , malintencionadamente, pretenden posicionarnos de un lado en concreto. 
Dentro de ese cine social, Sheridan añade a su filmografía la cuestión de la inmigracion en el drama En América (2002) y las disputas del campo entre propietario y arrendatario en la ya mencionada en otra entrada El Prado (1990).

De esta manera, cierra un círculo de películas que podrían ser consideradas como el máximo exponente, junto con la filmografía de Loach, del cine británico de los 90, para después dar el salto a Hollywood, donde ha realizado dos films que, según la crítica especializada, bajan el listón considerablemente.

Richard Harris y Sean Bean en El Prado (1990)
Daniel Day-Lewis y Pete Postlethwaite en En el nombre del Padre (1993)
Daniel Day-Lweis y Emily Watson en The Boxer (1997)
Daniel Day-Lewis y Ruth McCabe en Mi Pie Izquierdo (1989)
Paddy Considine y Samantha Morton en En América (2002)

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...